Castro
05
Abril

Golpe a Lula Da Silva: la Corte falló en contra y ya puede ir preso

El Tribunal rechazó, por 6 votos contra 5, un recurso de hábeas corpus que había presentado su defensa luego de que un tribunal en segunda instancia confirmara su condena a 12 años por corrupción.

En un país escindido en dos bloques irreconciliables, con elecciones en solo 7 meses que naufragan en la incertidumbre, la Corte Suprema sumó otro ingrediente: rechazó el habeas corpus presentado por los defensores de Luiz Inácio Lula da Silva, para evitar su prisión inmediata luego de su derrota en la segunda instancia por un tribunal de Porto Alegre. Así, el ex presidente queda más cerca de la cárcel.

Fue luego de una extensa sesión de más de 10 horas, que se definió pasada la medianoche, con el voto de la presidenta del Tribunal, luego de que las opiniones quedaran divididas en un empate de 5 votos a favor y 5 en contra del recurso presentado por Lula.

El fracaso del líder del PT no tiene que ver con “el fondo de la cuestión”. Según la mayoría de los magistrados del Supremo Tribunal Federal, lo que estuvo en discusión es si se mantenía o no la cláusula del STF, votada en 2016, sobre el encarcelamiento de un reo después de dos sentencias condenatorias.

 

Los que votaron contra el habeas corpus se ampararon en “la necesidad de mantener coherencia” en las resoluciones de la Corte. Tanto es así que el ministro Luis Barroso, uno de los que se pronunció contra el recurso, explicitó: “No leí la razón de la primera condena contra Lula en primera instancia (proferida por el juez Sergio Moro). Tampoco la de segunda instancia (el del tribunal de Porto Alegre)”. Con todo, rechazó el habeas corpus. Fueron consideraciones técnico-legales lo llevaron a este juez a quitar cualquier posibilidad de amparo del ex presidente del país, que pronto podrá ser enviado a una cárcel común.

 

Por las mismas razones esgrimidas por Barroso, los magistrados Gilmar Mendes, Ricardo Lewandowski y Marco Aurélio de Mello, estuvieron a favor de conceder el amparo a Lula. Para ellos, no hacerlo implicará atentar contra la “presunción de inocencia”que permite, por la Constitución brasileña de 1988, transitar el juicio en libertad. A las 19.30 todas las atenciones del Supremo Tribunal Federal miraron hacia la ministra Rosa Weber. Era la única que podía inclinar la balanza a favor de conceder el amparo a Lula. Pero en cuanto empezó a hablar fue visible que se expediría en contra del recurso. La razón esgrimida superó sus “opiniones personales” según dijo. Y se refugió en una consideración: “Soy la quinta en votar”, con lo cual dio a entender que faltaban todavía otros 6 jueces que podrían inclinar la balanza. Lo cierto es que ella optó por seguir la orientación de los ministros que la habían precedido y que denegaron el recurso en pro del ex mandatario.

 

Gilmar Mendes, el segundo en votar, y el primero en manifestarse a favor del recurso, propuso una solución intermedia: que se le diera a Lula la posibilidad de apelar la primera y segunda condena (de Moro y del tribunal de Porto Alegre) ante el Superior Tribunal de Justicia. Si en ese caso, la justicia optaba por volver a condenarlo, entonces podría ser preso. El juez recordó, también, que era lógico permitir la prisión después de sentencia de segundo grado para casos en los que cabe la prisión preventiva “como son los de violación del orden público”. Pero indicó que no es esa la situación del ex presidente Lula da Silva.