Castro
03
Septiembre

Sin Donald Trump presente, enterraron al senador John McCain en el cementerio de la Academia Naval

El senador republicano John McCain, quien murió el pasado 25 de agosto, fue enterrado este domingo en el cementerio de la Academia Naval de Annapolis (Maryland, EE.UU.), después de cinco días de homenajes y honras póstumas en su estado de acogida, Arizona, y en Washington.

La ceremonia privada en Annapolis, a la que únicamente acudieron sus familiares y amigos cercanos, fue el último acto por la muerte de McCain planeado por él mismo durante los últimos meses, después de conocer la gravedad de su cáncer cerebral.

 

McCain, veterano de la Guerra de Vietnam, fue sepultado por petición propia al lado del almirante Chuck Larson, con quien se graduó en 1958 en esa academia y formó una amistad que duró hasta 2014, cuando Larson murió de neumonía.

 

El senador decidió ser enterrado en ese lugar en vez del Cementerio Nacional de Arlington (Virginia), a las afueras de Washington, un lugar generalmente reservado para veteranos y personalidades destacadas.

 

En ese cementerio, de hecho, yacen los restos mortales de su padre y de su abuelo, ambos también almirantes.

 

La carrera militar y la vida de McCain estuvo marcada por un periodo que comenzó el 26 de octubre de 1967 cuando tenía 31 años de edad.

 

Su avión fue derribado sobre Hanoi y fue prisionero de guerra cinco años y medio en Vietnam, donde fue sometido a fuertes torturas físicas y mentales.

 

A su regreso a EE.UU., la popularidad de McCain subió de manera exponencial y recibió numerosos homenajes, además de la condecoración militar del corazón púrpura, el reconocimiento más alto para un veterano o fallecido en combate.

 

Familiares, amigos, colegas y rivales políticos, y hasta varios expresidentes, se reunieron este sábado en la Catedral Nacional de Washington para dar el último adiós a McCain, quien falleció a los 81 años de edad tras una larga lucha contra un cáncer cerebral.

McCain, quien quiso hacer de su adiós un lugar de encuentro para aquellos que han dedicado la vida a servir a Estados Unidos, solicitó a los ex presidentes George W. Bush (2001-2009) y Barack Obama (2009-2017) que ofrecieran sendas elegías en la ceremonia, aunque entre ambos truncaron su sueño de llegar a la Presidencia del país.

 

La minuciosa planificación del senador republicano John MCain de su propio funeral y homenajes ha sido la última maniobra del histórico político para demostrar su antipatía por el presidente estadounidense, Donald Trump, que no fue invitado a ninguna de las honras póstumas.

 

Poco después de anunciar que sufría cáncer cerebral terminal, McCain empezó a convocar reuniones en su oficina en Washington para programar al milímetro lo que inevitablemente iba a ocurrir en los siguientes meses: su propio velatorio.

 

El político decidió desde los lugares de celebración hasta la música que sonaría en cada momento, pasando por la lista de invitados y las personas autorizadas para hablar, a las que llamó personalmente para pedirles que participaran en su servicio fúnebre, según el ex presidente Barack Obama (2009-2017) confirmó en los últimos días.

 

McCain, quien quiso hacer de su adiós un lugar de encuentro para aquellos que han dedicado la vida a servir EE.UU., solicitó a los ex mandatarios George W. Bush (2001-2009) y el propio Obama que ofrecieran sendas elegías en la ceremonia, aunque entre ambos truncaron su sueño de llegar a la Presidencia del país.

 

En esta celebración póstuma de cinco días que empezó en su estado de acogida, Arizona, y acabó este domingo en el cementerio de la Academia Naval de Annapolis (Maryland, EE.UU.), el político quiso dejar claro su rechazo a Trump.

 

El senador, de hecho, pidió explícitamente a su círculo cercano que el mandatario no fuera invitado a sus exequias, después de duros enfrentamientos políticos con él, tras lo que Trump llegó a insultarlo duramente a través de las redes sociales.