Castro
16
Octubre

Malasia anuncia la abolición de la pena de muerte: Se salvan los jóvenes chilenos

El nuevo Gobierno de Malasia empieza a cumplir sus promesas en el campo de los derechos humanos. El Ejecutivo de Mahathir Mohamad, acordó abolir la pena capital para todos los delitos y paralizar las más de 1.200 ejecuciones pendientes.

Esta decisión fue tomada la semana pasada y esta semana será tratada en forma legislativa según anuncian las agencias EFE y AFP. Cae en el momento justo para los chilenos Fernando Candia (30) y Felipe Osiadacz (27), acusados de asesinar a Yusaini Bin Ishah, un travesti de 26 años, después de un confuso incidente en un hotel en Kuala Lumpur. La fiscalía había pedido la pena de muerte para ambos y, antes de esta decisión gubernamental, podrían ser condenados a la horca..

 
 

“La pena de muerte para todos los casos será abolida. Punto final”, anunció el ministro de Justicia, Datuk Liew Vui Keong. Según Liew, la propuesta de ley será presentada en la próxima sesión parlamentaria. “Ya que vamos a abolirla, ninguna ejecución debe ser llevada a cabo”, agregó el ministro.

 

La decisión es retroactiva y beneficiará a los acusados de crímenes castigados con la pena de muerte que aguardan sentencia y aquellos que también hayan sido condenados.

 
 

Los jóvenes chilenos llevan 13 meses de encierro en una de las cárceles más duras de Kuala Lumpur (Malasia). El juicio comenzó hace tres semanas. Durante las primeras audiencias, la fiscalía les ofreció 30 años de prisión si aceptaban la culpabilidad del crimen, a cambio de evitar una pena de muerte, hecho que no fue aceptado por la defensa.

Ahora el juicio está en receso y se retomará el 24 de octubre. El sistema judicial malasio es muy hermético y  hasta ahora poco pudo saberse sobre la suerte de los detenidos chilenos. En diez días la defensa tenía pensado proponer un nuevo acuerdo judicial, pero ahora este cambio gubernamental podría beneficiar a Fernando Candia y Felipe Osiadacz.

 

La recepción del hotel Hotel Star Town Inn de Kuala Lumpur, Malasia, donde se desató la muerte de la cual están acusados los amigos chilenos Felipe Osiadacz y Fernando Candia.

Según el análisis de la defensa, el juicio arrancó con una posible condena a la horca, pasó a una eventual conmutación a cadena perpetua y en los últimos días la defensa habría rechazado un acuerdo por 6 años de cárcel. La abogada está convencida de que la pena no será de más de un año.