Castro
14
Septiembre

Analizan posible caso de rabia paresiante en Mascasin

Este primer caso ocurrido el departamento Rosario Vera Peñaloza está siendo analizado en los laboratorios del SENASA en Buenos Aires. Así lo hizo saber el secretario de Ganadería de la provincia, Rubén Echenique, en dialogo con el diario digital El Cronista.

El funcionario provincial informó que recibieron una denuncia por la muerte de un animal vacuno, tras ser mordido por un murciélago.

 

Cabe destacar que luego de un arduo trabajo por parte la Secretaria de Ganadería, con el acompañamiento del gobernador Sergio Casas, se logró frenar los casos en la localidad de Milagro, donde murieron unos 200 animales vacunos.

 

En ese departamento la situación está controlada, gracias al excelente trabajo realizado de manera conjunta entre la Secretaria de Ganadería, el Ministerio de Salud de la provincia, SENASA, COPROSA, INTA y la municipalidad del Dpto. Gral. Ortiz de Ocampo. En ese lugar lograron matar más de 1.500 vampiros.

 

Cabe mencionar que se trata de una enfermedad mortal que afecta al ganado y eventualmente al hombre.

 

Por tal razón, en esa zona y en localidades cercanas, hasta el momento se colocaron 18.000 dosis de vacuna. El gobierno provincial compró 20.000 dosis y en los próximos días llegan otras 10.000 más, contó Rubén Echenique.

 

“Por ahora no tenemos más casos, ni en Milagro, ni tampoco en el Dpto. San Martin, solo nos resta saber los resultados de los análisis del animal que murió en Mascasin”, afirmó el secretario de Ganadería y mencionó que “en esa localidad vacunaron a 163 animales”.

 

Finalmente dijo que el 75% de la carne que ingresa a la provincia de La Rioja, proviene de la provincia de Córdoba.

 

La rabia paresiante

La rabia paralitica o paresiante es una enfermedad infecciosa, epidémica, regional, cíclica, mortal, causada por el virus rábico  (Rhabdovirus, género Lisavirus), transmitida por el vampiro común (Desmodus rotundus) que afecta, principalmente, a bovinos, equinos, en menor frecuencia a otras especies domésticas, al hombre y a algunos animales silvestres.

 

Se trata de una zoonosis. El contacto con animales rabiosos implica riesgo de contagio para el hombre, por ejemplo, cuando se intenta medicarlos por vía oral, durante la faena o cuando se intenta desobstruir manualmente el esófago al suponer que los problemas que se observan en el animal son provocados por una obstrucción alimentaria.

 

Toda aquella persona que haya estado en contacto con un animal con rabia paresiante, debe concurrir al centro de salud más cercano y pedir que lo evalúe un médico, así como también aquellos agredidos por animales (murciélagos, vampiros, perros, gatos u otros animales silvestres).

 

Por su relevancia para la salud pública y la sanidad animal la presencia o sospecha de la enfermedad debe ser denunciada de inmediato, ante el Servicio Nacional de Sanidad Agroalimentaria (Senasa), al igual que la existencia de posibles refugios de vampiros, para que se implementen las medidas correspondientes.

 

Vampiro

El vampiro común, Desmodus rotundus, suele encontrarse en huecos de árboles grandes, cuevas, canales de riego, casas abandonadas, galpones, pozos de agua, alcantarillas grandes, etc. Su presencia en estos lugares se reconoce por la materia fecal negra-rojiza y muy maloliente.

 

El vampiro se alimenta de la sangre de los animales mordiéndolos en lugares que les resulta difícil espantarlos, como detrás de las orejas, la cruz, la base de la cola, la ubre, los pezones, etc. Si el vampiro está incubando rabia se la contagia de esta forma al ganado.