Castro
10
Octubre

Murió “Catita”, el ultimo lustrabotas de Chepes

A los 76 años de edad, falleció hoy don Antonio “Catita” Aguirre, el ultimo lustrabotas de la ciudad de Chepes. Con profunda tristeza los vecinos comentaron la noticia, lo cual generó una gran repercusión en las redes sociales. Fue un personaje muy querido por toda la sociedad.

Este es el homenaje realizado allá por el año 2015 por parte del diario digital El Cronista

 

68 años sacando brillo a los zapatos.

Desde el  diario digital El Cronista le rendimos un homenaje al último lustrabotas, considerando que contribuye al acervo cultural de nuestra ciudad de Chepes con este oficio en extinción.

 

Aún con sus 76 años de edad continuaba ejercitando este oficio devastado por la moda. Todas las mañanas caminaba con su clásico banquillo, el cajón de lustrar su cepillo, franela,  pomadas y tinturas y se dirigia  hasta la estación de servicio del Automóvil Club Argentino para esperar algún cliente, siempre dispuesto a sacarle brillo al calzado.

 

Antonio, el gran hincha de Boca, quien nació el 7 de septiembre de 1942 contó que comenzó a lustrar zapatos hace unos 66 años, cuando tenía 8 años y todo  "por la necesidad de salir a trabajar para llevar el pan a la casa".

 

Así fue aprendiendo el oficio, que en aquellos tiempos, según cuenta, "era mucho más común, porque todo el mundo usaba zapatos, había más lustradores y se ganaba más dinero, ahora quedé solo con este trabajo". 

 

El hombre es prolijo y ordenado a la hora de trabajar sobre el cuero y explica su rutina: “Primero le paso un cepillo que saca el hollín de los zapatos, todo lo que trae pegado de la calle, luego tengo pomadas y tinturas para cada tipo de cuero y colores y así quedan como nuevos”.

 

Los factores más importantes para lustrar un zapato son: la crema, el trapo, el agua, y el movieminto horizontal, vertical o circular que hace el lustrador. La mescla de estos factores garantiza el exito del trabajo, casi sin importar en que condiciones esté el zapato. 

 

“Últimamente a este trabajo lo hago porque no quiero quedarme solo en casa, me hace bien salir y me divierto con la gente en la calle. Yo cobro una pensión y con eso puedo vivir, sin necesidad de salir a lustrar, pero a esto no lo puedo dejar porque me hace bien para mi salud”. Contó a este medio.